Virgen de Luna

Cofradía Hermandad de la Virgen de Luna de Villanueva de Córdoba


Historia

La primera referencia documental a la Cofradía de la Virgen de Luna de Villanueva de Córdoba consta en la Visita General del obispado a la iglesia de Villanueva de Córdoba de 1604, poco tiempo después de que comenzaran los pleitos que iban a durar un siglo. La función manifiesta y justificativa del origen de la Hermandad está en perpetuar el culto en Villanueva de Córdoba a la Madre de Dios bajo la advocación de la Nª Sª de Luna, y el mantenimiento del derecho a la imagen y al santuario. Pese a que los concejos municipales se implicaron directamente a lo largo de la historia, el que la ermita e imagen no perteneciese a un solo pueblo hizo necesaria la aparición de una hermandad específica que garantizase la presencia anual en las festividades marianas.

Compañía de Soldados de Nª Sª de Luna

Por las referencias del pleito de 1681 y las “Obligaciones” de 1763 de la Hermandad, donde se hace mención a otras constituciones anteriores de 1705 y 1715, se demuestra su continuidad en los siglos XVII y XVIII.

Durante este tiempo la Cofradía es una hermandad “militar”, de carácter cerrado, con un número limitado de integrantes. El uniforme, (trasnochado ya a principios del siglo XX, afirma don Juan Ocaña Prados), consistía en “calzón corto, media negra, zapato antiguo y una especie de frac cruzado a la bandolera por unos cordones de seda, de los cuales pendían los frascos de pólvora y el espadín”. Como hermandad de estructura militar, sí conservó hasta 1917 la escopeta de pistón, haciendo salvas en honor de la patrona. Éstas eran de dos clases: englobadas y cruzadas. Las primeras se hacían cuando el alférez hacía tremolar la bandera, mientras que las cruzadas consistían en desfilar ante la virgen descargando las armas.

El carácter militar se conserva en los cargos de las insignias: bastón (oficial al mando), bandera (alférez) y alabarda (suboficial), además del paso marcado por el tambor. Prueba de esto es el escrito remitido por el vicario parroquial al obispado en 1763:

“D. Bartolomé Herruzo Delgado, Vicario y Cura de las Iglesias de esta Villa de Villanueva de Córdoba certifico y doy fe de que en esta dcha. Villa de tiempo inmemorial ai una Compañia o Soldadesca de Nª Sra. de Luna, la que formada con sus oficiales, Capellán, Vandera y tambor acompaña a la Sª Imagen todos los años quando se trae a esta Villa, y se lleva a su hermita distante dos leguas de esta Villa, haciendo varias salvas en el camino, lo que tengo por mui agradable a los divinos ojos y de mucho culto a Mª Stma. y para que conste a pedimento de los Soldados de la referida Compañia doi esta que firmo en dcha. Villa en veinte y seis dias del mes de Agosto de mil setecientos sesenta y tres. – Bartolomé Herruzo Delgado.”

En algunos protocolos notariales de los siglos XVIII y XIX se hace constar que el carácter de hermano era hereditario, en su testamento el hermano establecía quién debía ser su sucesor.

Reformas de los siglos XIX y XX

El uso de las armas por parte de la Cofradía duró, como decimos, hasta 1917; en esta fecha las autoridades locales, teniendo en cuenta que los fanatismos políticos se hallaban muy exacerbados, decidieron prohibirlas como medida preventiva. Se conservan fotografías de principios del siglo XX en las que se observa a los hermanos portando armas.

A mediados del siglo XVIII los tres oficiales de la compañía patrocinaban la comida de hermandad, aunque pronto pasó a ser sufragada por el Ayuntamiento de Villanueva hasta medidos del XX.

En 1877 fueron aprobados los estatutos formados por el obispo Fray Ceferino González, vigentes hasta la reforma de 1957. En ella se respetan los cargos de las insignias, pero pasaba a regirse por una Junta de Gobierno, sin que hubiera tampoco una limitación al número de hermanos.

La Cofradía en el siglo XXI

Recientemente se han aprobado unos nuevos Estatutos, evolucionando hacia un tipo de hermandad abierto, sin ninguna condición para alcanzar el rango de hermano que el de estar la persona bautizada y haber hecho la primera comunión. No hay ninguna limitación en cuanto al sexo. Una Junta de Gobierno, nombrada en las Juntas Generales (o Asambleas Generales de los Hermanos), es la encargada de la dirección de la Hermandad.

Anualmente son elegidos, por orden de antigüedad, ocho Hermanos Mayores que ostentan los símbolos tradicionales de los mandos de la Hermandad: bastón, bandera y tres alabardas. En el decir popular se dice que “reciben” a la Virgen. Aparte de las obligaciones inherentes a todos los hermanos, a su cargo van los convites con que los hermanos celebran la llegada de la Virgen de Luna a Villanueva