Virgen de Luna

Cofradía Hermandad de la Virgen de Luna de Villanueva de Córdoba


Carácter comunal

En los Pedroches existen varias advocaciones de la Virgen María que se caracterizan por su rasgo supracomunal, es decir, que se les rinde culto en varias localidades: la Virgen de Luna, la Virgen de Guía y la de Veredas.

El culto a la Virgen de Luna, compartido actualmente por Pozoblanco y Villanueva, lo fue antiguamente por las otras Villas de Los Pedroches, como se ve en documentos de Torremilano de 1573, en los pleitos entre Pozoblanco y Villanueva de 1589 y 1681, e incluso en documentos de Añora de mediados del siglo XVIII. La documentación más antigua que conozcamos data de 1590, la “Quenta de la Fábrica de la iglesia de la Villa de Villanueva de Córdoba y Hermita de Nra. Sra. de luna. Año de MDXC” correspondientes a las Visitas Generales y conservadas en el Archivo General del Obispado de Córdoba.

En opinión de don Antonio Merino, cronista de Añora, “todos estos testimonios y circunstancias serían indicios de que en una época remota la imagen y el culto de la Virgen de Luna eran compartidos por los vecinos de lo que fueron las Siete Villas. El abandono de este culto común pudo haberse producido progresivamente desde el mismo siglo XV, cuando empezaron a consolidarse los nuevos núcleos de población que habían surgido el siglo anterior en torno a las antiguas poblaciones de Pedroche y Torremilano. Los vecinos de Pozoblanco, Añora, Torrecampo o Alcaracejos habrían traído consigo el culto de su villa matriz, pero desarrollaron uno propio en cuanto el nuevo asentamiento tuvo cierta entidad, con el deseo de patentizar su personalidad de comunidad independiente y obligada por la lejanía del santuario de la Jara.

No tiene ningún fundamento el mito por el cual Pedroche perdió su derecho a la imagen por faltar un año a la cita, y más con el peso específico que tenía en la época, al depender el resto de las parroquias de la llamada entonces “Campana de Pedroche”. El que volcara su devoción sobre su patrona, la Virgen de Piedras Santas cabe entenderlo como una forma de autoafirmación cuando se desarrollaron demográfica y económicamente las demás villas.

De las históricas siete villas de los Pedroches, sólo Villanueva de Córdoba y Pozoblanco mantienen su devoción por Nuestra Señora la Virgen de Luna.